Quién es un legítimo Guerrero de Dios

En estos días en que muchas personas se encuentran buscando algo que les llene una desagradable sensación de vacío e inutilidad, aún cuando la salud o la economía se presentan muy afortunadas y hasta ventajosas, tienen que decidir entre una gran cantidad de alternativas que prometen satisfacer dicha necesidad. Esta oferta de “metodologías espirituales” van desde lo más sencillo, cómo la meditación, la aromaterapia, hasta lo más complicado, cómo la bionergética, el masaje tailandés con reiki, el yoga, entre muchas otras y conforme el tiempo va pasando, también van surgiendo más novedosas y espectaculares terapias. La gente incluso, pasa de una terapia a otra, o de una simple a otra más complicada y cara, pero siempre con la finalidad de encontrar eso que les permita sentirse completos.

Si hay algo que en este momento puedo afirmar sin ningún temor a equivocarme, es que en su conjunto todas las terapias que existen terminan siendo soluciones parciales, porque lo único que se consigue con éstas, es diluir el malestar mientras el efecto placebo dura. Cuando la sugestión de la terapia concluye, es necesario volver a recurrir a dicho método o a otro, para volver a diluir el malestar y poder sentirse algo mejor. Las personas que se aficionan a estas prácticas, se confunden creyendo que ese vacío que sienten, algún día podrá ser llenado y se mantienen fieles, incluso las recomiendan a otras personas.

De confusión en confusión, también el material escrito que adquieren y que expone ideas, creencias, conjeturas y suposiciones, pero nada de hechos ni experiencias reales, agregan más elementos extraños para enajenar a la gente y confundirlas más, convenciéndolas que van a conseguir algo.

Ante las dificultades y las más diversas situaciones problemáticas y hasta conflictivas que cualquier persona vive de vez en cuando, todo el gran aparato comercial sobre conceptos “espirituales”, en realidad pseudo espirituales, utilizan también el término guerrero para designar a aquella persona que según, está bien dispuesta a satisfacer todo aquello que al menos lo haga sentir bien con ella misma. De hecho, soy testigo que mucha gente que se siente “espiritual” y gran conocedora de este bien poco conocido terreno, por ejemplo, confunde terriblemente el concepto de guerrero creado por Paulo Coelho, con el verdadero concepto de Guerrero de Dios o Guerrero de la Luz y de la Verdad, creados por Dios mismo. Para poder sustentar lo anterior basta hacer notar una gran diferencia entre ambos conceptos, el guerrero de Coelho se auto proclama cómo tal, pero un legítimo Guerrero de Dios o Guerrero de la Luz y de la Verdad es elegido y nombrado por Dios verdadero.

Es interesante comprobar que la mayoría de la gente que se interesa por lo que considera “espiritual”, no está enteramente dispuesta a comprometerse para cumplir con los simples requisitos necesarios para acceder al verdadero reino del espíritu, prefieren pagar para que alguien les cuente supuestos sobre esto, con la intención de emocionarse con ilusiones más bien espectaculares, pero totalmente falsas.

También existimos personas, que algo interno y sumamente maravilloso nos permitió dejarnos guiar através de un camino totalmente desconocido. Inicialmente no poseíamos el más mínimo interés de conocer nada nuevo y mucho menos espiritual, sólo existía en nosotros un sincero deseo de cambiar radicalmente para mejorar. Y esa necesidad de ser otras personas, menos insignificantes, menos resentidas, menos frustradas, reconociendo que teníamos que hacer algo para reducir nuestro gigentesco egoísmo, nos llevó directamente a experimentar la espiritualidad real (http://espiritualidadreal.wordpress.com/) o (http://www.ansiedadzero.com/contenido/eReal.html).

Y algo supremamente extraordinario les sucede a las personas cuando se dejan guiar por mi experiencia, así cómo yo permití ser guiado sin reparos, y en un momento dado, que sin haber ingerido alguna sustancia y sin estar sometidos a sugestiones religiosas o de algún extraño ritual, que se encuentran inmersos en el verdadero reino del espíritu. Muy bien guiados van recorriendo lugares, conocidos y desconocidos, pueden ver, oir, tocar, probar y oler todo aquello que se les presenta, se encuentran con personas extraordinarias, en las situaciones más extravagantes, se perciben cómo niños, cómo viejos, cómo en el presente, con ropa, sin ropa, en ambientes repletos de gente, o únicamente con animales, o totalmente solos. Paisajes extraordinarios donde todo lo que hay ahí afecta sus sentidos, pueden nadar, caminar, correr, volar, se sienten totalmete libres de sus limitaciones, cargas, enfermedades.

Cuando a cada persona que se encuentra en este punto de su experiencia espiritual, le pregunto cómo se siente, todos ellos manifiestan que cualquier cosa que digan se queda corta, porque no tienen palabras para describir lo que están sintiendo. Están totalmente concientes de que parte de ellos se encuentra en el pesadísimo mundo tangible y otra parte está viviendo extraordinariamente feliz en el reino del espíritu. Y sin aviso alguno, sin ninguna indicación que influencíe ese estado, por ellos mismos, independientemente de que yo sepa que tarde o temprano vivirán todavía algo más extraordinario e increíble, de tal forma que nunca en la historia de la humanidad se ha registrado un acontecimiento similar, escucho de ellos con total claridad: estoy ante la presencia de Dios o Dios se encuentra aquí conmigo.

Siempre les pregunto cómo saben que es Dios quien está frente a ellos, y siempre contestan de la misma forma, no sé cómo, pero sé que es Dios, en ocasiones si siento que es necesario, les pido que le pregunten con firmeza, que si lo que están viendo es Dios, y la respuesta siempre es afirmativa. Cómo Guía Espiritual en cada experiencia, yo no puedo participar absolutamente de nada, es decir, no puedo ver, oir, en fin, no puedo sentir nada, porque yo sólo me encuentro al lado guiando a la persona que está viviendo este momento tan espectacular y extraordinario, lo que me permite valorar cuando me preguntan si me pueden decir a mí lo que Dios les está diciendo a ellos.

Dios los escucha y ellos escuchan a Dios, sin importar género, edad o situación moral. Dios está vivo, Dios existe, Dios nos ama, Dios está siempre atento a nuestro llamado, no me ha importado que inicialmnente las personas agnósticas se burlen en el inicio del proceso, porque sin excepción al final ellos al igual que yo terminan aceptando Su Voluntad, sin sentirse humillados, o manipulados, cómo quienes refutan el concepto de la Voluntad de Dios.

En cada uno de nosotros empieza un antes y un después en nuestras vidas, el parteaguas que nos permitirá diferenciar y comprender que de aquí en adelante sabremos para qué fuimos creados, porqué estamos vivos y porqué nos sentíamos así, y sobre todo, que tenemos que hacer para no volver a sufrir innecesariamente. Todo aquello falso con relación a Dios se derrumba, para dar paso a la total entrega respetando la más sabia y prudente de las leyes: amarás a Dios sobre todas las cosas.

De inmediato comprendemos el real significado de la Guerra Espiritual y aceptamos honrosamente el inmerecido privilegio de haber sido nombrados Guerreros de Dios, o Guerreros de la Luz y de la Verdad. Gracias a Él, indentificamos y reconocemos a nuestros enemigos espirituales; decidimos comprometernos para continuar entrenándonos para estar capacitados para enfrentar los ataques en tremendos combates, donde por cualquier descuido podemos ser terriblemente derrotados, pero la misma fe que tenemos en Dios nos permitirá levantarnos, aprendiendo del error que cometimos para estar en posición de que en el siguiente ataque similar, ya no caigamos de nuevo.

Ya son cientos y cientos de personas que sin excepción, siempre que se someten a alguno de los procesos de la Corporación Proyecto Vida, terminarán tomando la decisión de aceptar ser legítimos Guerreros  de Dios.

La gran mayoría lo hemos aceptado con gran honor, somos legítimos Guerreros de Dios y damos testimonio.

Para que nos conozcas mejor visita:  www.ansiedadZero.com .

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