Los increíbles escépticos

Ocho años de experiencia guiando a las personas de ambos géneros y ya puedo decir que de todas las edades. Niños, adolescentes y adultos que poco antes de conocerlos estaban sufriendo las más diversas dolencias emocionales manifiestas con terribles síntomas físicos realmente insufribles. La preocupación de padres y familiares por estar recorriendo cantidad de posibles alternativas para que su ser querido y ellos también puedan dejar de sufrir.

Por alguna razón son informados de lo que hacemos en la Corporación Proyecto Vida y acuden con nosotros, unos desesperados solicitando la ayuda urgentemente, otros por pura curiosidad y los más casi resignados con la esperanza de que en esta ocasión pueda hacerse algo en su caso.

Podemos comprobar que hasta ahora el 100% de las personas que acuden a la Corporación Proyecto Vida y viven cualquiera de los procesos de Conciencioterapia© recuperan inicialmente su natural estado de serenidad®, es decir, la desesperante y agotadora ansiedad que padecían desaparece totalmente en todos los casos, permitiendo que cualquier persona perciba la sensación “de que han nacido de nuevo”, esto en sus propias palabras. Durante la Conciencioterapia© hay un extraordinario proceso de descarga emocional® donde el beneficiario increíblemente sana absolutamente todas las enfermedades de origen emocional y aquellas que proceden de otras causas, generalmente comienzan a sanar, ante el asombro de médicos, familiares y amigos, así como del propio participante.

A la fecha, la mayoría de quienes se han beneficiado, así como sus familiares, amigos, hasta compañeros de trabajo como del colegio, patrones, profesores, quedan sorprendidos y sinceramente agradecidos por los resultados que son visiblemente percibidos por todos ellos. En ocasiones con el paso del tiempo, este agradecimiento aumenta porque la persona que participó en el proceso indicado ha venido mejorando todavía más.

Pero no siempre es así, existen personas que por su educación, cultura, estrato, amistades u otros factores desconocidos, esperan de la Conciencioterapia© algo espectacular, teatral, para impresionarse, esperando que como en el cine, aparezcan rayos, ángeles, magos, duendes, que liberen a su familiar del extraño mal. Otros al saber que soy el Guía Espiritual legítimamente asignado a este servicio; y al parecer por ser mexicano, me esperan con penacho y taparrabo, sonajas para bailar en el momento de encender el incienso y preparar brebajes para “limpiar” al atormentado.

La Conciencioterapia© es un conjunto de procesos creados a través del más estricto método científico después de extenuantes jornadas de investigación y desarrollo, que han dado por resultado a la fecha más de 1.500 beneficiarios que nos han legado su experiencia y su testimonio por escrito de como en un breve espacio de tiempo recuperaron su tranquilidad y en la mayoría de ellos la salud también.

Más allá de la decepción, cuando algunas personas, aun cuando han podido constatar el impresionante resultado, se muestran escépticas por que no sucedió nada teatral o paranormal, nos proporcionan una valiosa experiencia para que continuemos con los pies en la tierra, ya que a los pocos días nos hemos llegado a informar, que al no quedar convencidos por los resultados llevan a su familiar al curandero, “al santo que hace milagros”, a la señora que reza para interceder por los enfermos, a que le hagan una limpia y hasta para que lo exorcicen. Obviamente, a esta persona le dura muy poco la tranquilidad que recuperó con la Conciencioterapia© y al poco tiempo vuelve a estar igual o peor. Ha habido ocasiones donde estas personas regresan para realizar su proceso de nuevo, pero no siempre es así. A veces nos enteramos que algunos lamentablemente murieron.

Recuerdo un caso muy impresionante, se trataba de una pequeña niña de diez años que estaba ya deshauciada por consecuencia del cáncer que tenía, debido al tipo de caso, yo mismo acudí a su casa y al llegar su madre y abuela, muy amables me ofrecieron cantidad de cosas para comer y beber, pero desgraciadamente en mi condición de diabético no pude recibir más que agua simple, por esta razón noté de inmediato que mi actitud al respecto no fue mucho de su agrado. En ese lugar me encontré a una persona miembro del Centro de Formación Emocional de la Corporación Proyecto Vida que siendo mujer contaba con la experiencia suficiente para asistirme en el proceso indicado para la niña.

La miembro del Centro de Formación Emocional, la niña y yo nos dirigimos a una recamara, ante la expectación de la madre, la abuela y algunas personas más que se encontraban allí. Cerramos la puerta y de inmediato procedí a iniciar el proceso indicado, la niña visiblemente afectada por medicamento psiquiátrico pasaba de un estado de intranquilidad a otro relajado. Le pedí a mi asistente su colaboración para que la niña se mantuviera serena y casi de inmediato conseguimos que en este estado permaneciera, continuamos así y al llegar a la descarga emocional® la niña nos comentó que ella se había enterado internamente que no iba a morir, pero temía que si se curaba, su familia ya no le iba a prestar la atención que hasta ahora le habían otorgado y por esta razón estaba poniendo problema para comer bien y  tomarse el medicamento indicado de la manera correcta. También nos comentó que ya estaba disfrutando hacer sufrir a su madre y abuela con su mal comportamiento y de su negativa a hacerles caso para mejorarse. Al concluir todo el proceso de Conciencioterapia© le pregunté que como se sentía y me comentó que muy feliz, que hacía mucho tiempo no se sentía así. Yo le recordé lo que ella admitió y le dije firmemente que debía hacer lo que el médico ordenaba para que ella se mejorara y su familia dejara de sufrir por ella. Se me quedó viendo como si estuviera recibiendo órdenes y me respondió que sí, que ya no se iba a portar tan mal como hasta ahora.

Cuando salimos su madre estaba sentada en un sofá, siguiendo con la mirada a su hija, salió al encuentro la abuela y le preguntó como se sentía. La niña les contestó que bien y se retiró seguramente a jugar en algún otro lado. Fue entonces que me dirigí a la madre para decirle casi literalmente lo que habíamos descubierto y definitivamente su rostro la delató que lo escuchado por ella no fue para nada de su agrado. De repente la abuela le dice a la madre que le de el medicamento y un complemento dietético a su hija porque ya era hora, llamando la niña llega a su lado y le pone tanto la droga como un preparado dietético porque la niña está muy baja de peso. La niña se niega a ingerir ambos productos, la mamá insiste de nuevo y la niña no le hace caso, increíblemente la mamá se rinde y permite que la niña se aleje sin tomarse lo indicado por el médico.

Evidentemente la madre de esa niña grosera y testaruda ya no tiene fuerza para obligar a su hija a hacer lo debido, yo le vuelvo a decir que ella debe insistirle y obligar a su hija a hacer lo correcto, pero ella sólo se limita a verme y no hace nada. Definitivamente, me dije, esta niña esta enferma porque la madre no se está ocupando en educarla, posiblemente siente lástima por ella y no se da cuenta que esa actitud está matando a su hija. Me despido, la abuela se me adelanta y en la puerta de la casa me intenta dar algo de dinero que yo no acepto, aun cuando ella insistió. Sólo le recomendé que si realmente quería que esa niña se salvara, la tenían que obligar a comer y a medicarse como el médico había ordenado. No me respondió nada.

Después de unos meses me entero que a la niña en cuestión es llevada con una señora que dice que cura a través de sus métodos “milagrosos o mágicos” recomendada increíblemente por la mamá de otra niña que recuperó su salud mental y física con la Conciencioterapia©. Recuerdo todavía cuando esta señora me insistió que le dijera cuanto me debía por haber trabajado con su hija regresándole la tranquilidad y su normalidad, sin embargo este tipo de personas ignorantes prefieren los artículos “milagrosos y entretenidos” sin saber que están condenando a sus familiares y “amigos” cuando los acercan a estos charlatanes, a alejarlos de Dios.

Nada más que decir.

Somos legítimos Guerreros de Dios y damos testimonio.

Anuncios

Quién es un legítimo Guerrero de Dios

En estos días en que muchas personas se encuentran buscando algo que les llene una desagradable sensación de vacío e inutilidad, aún cuando la salud o la economía se presentan muy afortunadas y hasta ventajosas, tienen que decidir entre una gran cantidad de alternativas que prometen satisfacer dicha necesidad. Esta oferta de “metodologías espirituales” van desde lo más sencillo, cómo la meditación, la aromaterapia, hasta lo más complicado, cómo la bionergética, el masaje tailandés con reiki, el yoga, entre muchas otras y conforme el tiempo va pasando, también van surgiendo más novedosas y espectaculares terapias. La gente incluso, pasa de una terapia a otra, o de una simple a otra más complicada y cara, pero siempre con la finalidad de encontrar eso que les permita sentirse completos.

Si hay algo que en este momento puedo afirmar sin ningún temor a equivocarme, es que en su conjunto todas las terapias que existen terminan siendo soluciones parciales, porque lo único que se consigue con éstas, es diluir el malestar mientras el efecto placebo dura. Cuando la sugestión de la terapia concluye, es necesario volver a recurrir a dicho método o a otro, para volver a diluir el malestar y poder sentirse algo mejor. Las personas que se aficionan a estas prácticas, se confunden creyendo que ese vacío que sienten, algún día podrá ser llenado y se mantienen fieles, incluso las recomiendan a otras personas.

De confusión en confusión, también el material escrito que adquieren y que expone ideas, creencias, conjeturas y suposiciones, pero nada de hechos ni experiencias reales, agregan más elementos extraños para enajenar a la gente y confundirlas más, convenciéndolas que van a conseguir algo.

Ante las dificultades y las más diversas situaciones problemáticas y hasta conflictivas que cualquier persona vive de vez en cuando, todo el gran aparato comercial sobre conceptos “espirituales”, en realidad pseudo espirituales, utilizan también el término guerrero para designar a aquella persona que según, está bien dispuesta a satisfacer todo aquello que al menos lo haga sentir bien con ella misma. De hecho, soy testigo que mucha gente que se siente “espiritual” y gran conocedora de este bien poco conocido terreno, por ejemplo, confunde terriblemente el concepto de guerrero creado por Paulo Coelho, con el verdadero concepto de Guerrero de Dios o Guerrero de la Luz y de la Verdad, creados por Dios mismo. Para poder sustentar lo anterior basta hacer notar una gran diferencia entre ambos conceptos, el guerrero de Coelho se auto proclama cómo tal, pero un legítimo Guerrero de Dios o Guerrero de la Luz y de la Verdad es elegido y nombrado por Dios verdadero.

Es interesante comprobar que la mayoría de la gente que se interesa por lo que considera “espiritual”, no está enteramente dispuesta a comprometerse para cumplir con los simples requisitos necesarios para acceder al verdadero reino del espíritu, prefieren pagar para que alguien les cuente supuestos sobre esto, con la intención de emocionarse con ilusiones más bien espectaculares, pero totalmente falsas.

También existimos personas, que algo interno y sumamente maravilloso nos permitió dejarnos guiar através de un camino totalmente desconocido. Inicialmente no poseíamos el más mínimo interés de conocer nada nuevo y mucho menos espiritual, sólo existía en nosotros un sincero deseo de cambiar radicalmente para mejorar. Y esa necesidad de ser otras personas, menos insignificantes, menos resentidas, menos frustradas, reconociendo que teníamos que hacer algo para reducir nuestro gigentesco egoísmo, nos llevó directamente a experimentar la espiritualidad real (http://espiritualidadreal.wordpress.com/) o (http://www.ansiedadzero.com/contenido/eReal.html).

Y algo supremamente extraordinario les sucede a las personas cuando se dejan guiar por mi experiencia, así cómo yo permití ser guiado sin reparos, y en un momento dado, que sin haber ingerido alguna sustancia y sin estar sometidos a sugestiones religiosas o de algún extraño ritual, que se encuentran inmersos en el verdadero reino del espíritu. Muy bien guiados van recorriendo lugares, conocidos y desconocidos, pueden ver, oir, tocar, probar y oler todo aquello que se les presenta, se encuentran con personas extraordinarias, en las situaciones más extravagantes, se perciben cómo niños, cómo viejos, cómo en el presente, con ropa, sin ropa, en ambientes repletos de gente, o únicamente con animales, o totalmente solos. Paisajes extraordinarios donde todo lo que hay ahí afecta sus sentidos, pueden nadar, caminar, correr, volar, se sienten totalmete libres de sus limitaciones, cargas, enfermedades.

Cuando a cada persona que se encuentra en este punto de su experiencia espiritual, le pregunto cómo se siente, todos ellos manifiestan que cualquier cosa que digan se queda corta, porque no tienen palabras para describir lo que están sintiendo. Están totalmente concientes de que parte de ellos se encuentra en el pesadísimo mundo tangible y otra parte está viviendo extraordinariamente feliz en el reino del espíritu. Y sin aviso alguno, sin ninguna indicación que influencíe ese estado, por ellos mismos, independientemente de que yo sepa que tarde o temprano vivirán todavía algo más extraordinario e increíble, de tal forma que nunca en la historia de la humanidad se ha registrado un acontecimiento similar, escucho de ellos con total claridad: estoy ante la presencia de Dios o Dios se encuentra aquí conmigo.

Siempre les pregunto cómo saben que es Dios quien está frente a ellos, y siempre contestan de la misma forma, no sé cómo, pero sé que es Dios, en ocasiones si siento que es necesario, les pido que le pregunten con firmeza, que si lo que están viendo es Dios, y la respuesta siempre es afirmativa. Cómo Guía Espiritual en cada experiencia, yo no puedo participar absolutamente de nada, es decir, no puedo ver, oir, en fin, no puedo sentir nada, porque yo sólo me encuentro al lado guiando a la persona que está viviendo este momento tan espectacular y extraordinario, lo que me permite valorar cuando me preguntan si me pueden decir a mí lo que Dios les está diciendo a ellos.

Dios los escucha y ellos escuchan a Dios, sin importar género, edad o situación moral. Dios está vivo, Dios existe, Dios nos ama, Dios está siempre atento a nuestro llamado, no me ha importado que inicialmnente las personas agnósticas se burlen en el inicio del proceso, porque sin excepción al final ellos al igual que yo terminan aceptando Su Voluntad, sin sentirse humillados, o manipulados, cómo quienes refutan el concepto de la Voluntad de Dios.

En cada uno de nosotros empieza un antes y un después en nuestras vidas, el parteaguas que nos permitirá diferenciar y comprender que de aquí en adelante sabremos para qué fuimos creados, porqué estamos vivos y porqué nos sentíamos así, y sobre todo, que tenemos que hacer para no volver a sufrir innecesariamente. Todo aquello falso con relación a Dios se derrumba, para dar paso a la total entrega respetando la más sabia y prudente de las leyes: amarás a Dios sobre todas las cosas.

De inmediato comprendemos el real significado de la Guerra Espiritual y aceptamos honrosamente el inmerecido privilegio de haber sido nombrados Guerreros de Dios, o Guerreros de la Luz y de la Verdad. Gracias a Él, indentificamos y reconocemos a nuestros enemigos espirituales; decidimos comprometernos para continuar entrenándonos para estar capacitados para enfrentar los ataques en tremendos combates, donde por cualquier descuido podemos ser terriblemente derrotados, pero la misma fe que tenemos en Dios nos permitirá levantarnos, aprendiendo del error que cometimos para estar en posición de que en el siguiente ataque similar, ya no caigamos de nuevo.

Ya son cientos y cientos de personas que sin excepción, siempre que se someten a alguno de los procesos de la Corporación Proyecto Vida, terminarán tomando la decisión de aceptar ser legítimos Guerreros  de Dios.

La gran mayoría lo hemos aceptado con gran honor, somos legítimos Guerreros de Dios y damos testimonio.

Para que nos conozcas mejor visita:  www.ansiedadZero.com .

El entrenamiento de un legítimo Guerrero de Dios

Un legítimo Guerrero de Dios comienza su diario entrenamiento despojándose de él mismo, y de ésta forma conseguirá una maravillosa simplicidad de ideas y pensamientos que le permitirán percatarse de la realidad al detalle, momento a momento. Realizará sus diarias actividades haciendo conciencia que cada una de ellas son en realidad un servicio para Dios. Con ésta actitud positiva lo que en realidad está logrando, es que Dios vivo lo utilice para manifestarse a través de él, y que cada trabajo, compromiso o responsabilidad sea hecha con amor, ya que Dios mismo es amor, y con ésta emoción se está manifestando en su Guerrero y en todo lo que haga o emprenda.

Si bien, un auténtico Guerrero de Dios realiza sus actividades con normalidad, ya que el contacto conciente con Dios es muy íntimo, está al pendiente de sus debilidades humanas para no darle pie al enemigo a que inicie sus ataques. Esto lo logra eficientemente manteniendo una excelente comunicación con Dios, agradeciéndole en todo momento la ayuda que está recibiendo para el buen desarrollo de sus actividades. Jamás verá mérito propio alguno en el éxito que vaya consiguiendo, aún cuando en el medio en que se desenvuelve, las personas lo alaben y feliciten por sus logros o alcances, simplemente con educación y cortesía agradecerá los elogios, pero internamente y de forma espiritual le está entregando toda la gloria a su Comandante Supremo, Dios verdadero y amoroso.

Siempre alerta para no ser atacado para arrebatarle su natural estado de serenidad®, prefiere dedicarse a la apreciación de los detalles de la creación de Dios único, así de ésta manera paulatinamente irá concibiendo la gran majestuosidad y naturaleza infinita de Dios.

Si por cualquier descuido se hace presente el enemigo con sus ataques, no lo piensa ni un segundo, inmediatamente solicita la ayuda de Dios con la fe suficiente para obtener la victoria en el momento que Dios así lo determine.

Cómo un real Guerrero de la Luz y de la Verdad, realiza todo este arduo entrenamiento para avanzar sostenidamente en su camino espiritual e ir obteniendo la experiencia para poder guiar con su dedicación y ejemplo a los que vienen detrás de él.

Todo lo anterior a los ojos de una persona mundana, que no ha renacido de lo alto, del espíritu, en el mejor de los casos le parecerá aburrido y complicado, para otros muchos será locura, pero para un legítimo Guerrero de Dios, elegido y nombrado por Dios mismo, esto no es más que estar realizando oportunamente una oración sincera, simple, adecuada y conciente, donde el diálogo es íntimo y humilde.

El entrenamiento de un legítimo Guerrero de Dios, si bien es arduo, también es sumamente disfrutable ya que se realiza estando sumergido en un natural estado de serenidad®.

En medio de la batalla

Me encuentro en un momento en que mi situación se presenta en extremo desagradable, insoportable. Siento que de un momento a otro voy a perder el control. Mis ideas y mis pensamientos no cesan de provocarme más intranquilidad. Necesito una solución y la quiero ya.

Por un segundo recuerdo que fui inmerecidamente elegido y nombrado Guerrero de Dios, pero mis pensamientos en torno a soluciones forzadas, amañadas, manipuladoras y mentirosas de repente son más fuertes y se sobreponen a mi esperanza. Busco y busco dentro de mí sin encontrar nada, ¿que está pasando? Estos mismo pensamientos me dirigen como un reo cautivo a recordar derrotas pasadas, tentándome claramente a volver a utilizar esos recursos que alguna vez pensé ya se habían quedado en el pasado. Giran alrededor de mí aquellas máscaras que utilizaba para esconder mi verdadero rostro de fracasado, de un mediocre emocional, que ante la menor brisa, ésta la convertía en una tormenta en un vaso con agua.

Cuanto tiempo ha pasado desde que inició todo esto, segundos, minutos, realmente no sé, pero a mi esto se me ha hecho eterno.

¿Qué hago? Realmente no sé que hacer, no sé porqué, pero lo único en que puedo pensar es en el dolor que estoy sintiendo. Veo a mi alrededor y no encuentro nada que pueda ayudarme a salir de tan terrible estado. Por un instante me doy cuenta que estoy comenzando a buscar ayuda y de repente mi egoísmo se entromete y trata de convencerme de que no hay a quien recurrir, este pensamiento me obliga  a continuar buscando ayuda y es en este preciso momento que comienzo a comprender que me encuentro en medio de una batalla espiritual.

El enemigo no ha cesado de atacarme con ideas y pensamientos que me debilitan uno a uno, y en el momento en que la conciencia me permite recordar mi entrenamiento como legítimo Guerrero de Dios, sólo pienso en mi realidad, y comprendo que enfrentarme directamente al enemigo sólo resultará en un  vano esfuerzo, considerando la gran diferencia que existe entre el poder de mi atacante y la extrema debilidad de mi ser.

Con una actitud totalmente humilde comienzo a pedirle a Dios que me ayude con el violento combate que estoy enfrentando, sinceramente le expreso a Dios que sin su ayuda no voy a poder, que necesito de Él para no ser vencido, y así continúo hasta que concientemente vaya sientiendo cómo el mencionado ataque está perdiendo su fuerza, debo además aceptar sinceramente mi culpa por haberme descuidado y debilitado, y si puedo también, tener presente todo aquello que me llevó a cometer el error que propició semejante ataque.

Conforme vaya recuperando mi serenidad, voy agradeciendo a Dios por este nuevo triunfo sobre el enemigo, ya que la batalla que acabo de enfrentar fue llevada a cabo para evitar perder mi tranquilidad. Una vez vencido el enemigo, me hago conciente de que la victoria corresponde totalmente a Dios, porque sin Él seguramente el enemigo me hubiera destrozado y seguiría siendo su presa.